Una de las estrategias que podemos utilizar para la mejora del rendimiento es la utilización de la condensación evaporativa, cada vez más utilizada en los sistemas de refrigeración modernos.

Al utilizar esta tecnología, conseguimos reducir la temperatura de condensación necesaria. Al disminuir la temperatura de condensación de un circuito frigorífico, la presión de condensación del refrigerante también disminuye. Como consecuencia de esto, la potencia eléctrica del compresor requerida es menor, ya que la diferencia de presiones es menor en el compresor, y por lo tanto es necesario menos potencia para lograr ese salto de presión.

Y en el caso de un sistema de refrigeración real, como hemos comentado anteriormente el rendimiento COP o EER de un sistema frigorífico es:

EER = Potencia frigorífica / Potencia eléctrica

Al disminuir la potencia eléctrica necesaria en el compresor, el rendimiento aumenta y, por lo tanto, la eficiencia energética de nuestro sistema también aumentará.

Para conseguir esto, se utiliza una balsa de agua en el fondo del condensador, cuya agua será bombeada a la parte superior y con la ayuda de unos pulverizadores se consigue dispersar el agua en pequeñas partículas. Por otro lado unos ventiladores consiguen generar un tiro forzado del aire que entra por la parte inferior, en contracorriente con las gotas de agua pulverizadas que caen. De esta forma conseguimos saturar el aire al 100% de humedad relativa, y por consiguiente, la temperatura del aire se reducirá hasta la temperatura de bulbo húmedo.

Figura 2. Esquema de un condensador evaporativo

De esta forma, podemos utilizar la psicrometría del aire en nuestro favor, y conseguir que la temperatura de condensación externa disminuya y, como hemos explicado anteriormente, la temperatura y presión de nuestro refrigerante en el condensador podrán ser menores que sin esta tecnología.

Con este sistema, es posible reducir la temperatura de condensación hasta 10ºC menos, y una reducción del consumo hasta del 45-50% en algunos casos. En el caso de realizar esta inversión, es posible realizar una verificación de ahorros entre la situación anterior y la actual. Para lo cual, conviene contar con un analizador de rendimiento que pueda realizar mediciones utilizando el método directo o indirecto, dependiendo de nuestra instalación. El PilotE2 HVACR permite realizar estas mediciones y verificación de ahorros tanto en sistemas de refrigeración como en sistemas de climatización.